Investigación · Comunidad · Tecnología
Adkin
Ver más lejos, hacer mejor.
Organismo Técnico de Capacitación (OTEC)
Unimos investigación educativa, experiencia comunitaria y tecnología para formar profesionales que necesitan examinar su práctica, compartir criterios y tomar decisiones mejor fundamentadas. Diseñamos formación orientada al trabajo de personas y equipos en organizaciones chilenas.
Distintas trayectorias, una mirada compartida
Adkin nace del encuentro de dos experiencias profesionales: la investigación y el trabajo socioeducativo de Alejandra Santana, y el desarrollo tecnológico y la gestión de servicios de Jaime Santana. Esa combinación aporta perspectivas distintas a una pregunta compartida: ¿qué necesita aprender una persona para actuar mejor en su contexto de trabajo?
Cuando una práctica merece ser revisada
La necesidad de formación no siempre aparece con el nombre de un curso. Puede comenzar cuando dos áreas aplican criterios distintos, cuando un procedimiento cuesta llevarlo a la práctica o cuando una nueva herramienta obliga a decidir de otra manera.
Criterios que no están suficientemente compartidos
Personas competentes pueden resolver la misma situación de formas diferentes. Revisar esas diferencias permite precisar qué conocimientos y decisiones necesitan un lenguaje común.
Conocimientos que no llegan al trabajo cotidiano
Un equipo puede conocer una norma, una metodología o una plataforma y seguir encontrando dificultades al aplicarla. En esos casos conviene trabajar sobre situaciones reconocibles, no limitarse a repasar conceptos.
Cambios que exigen nuevas preguntas
Una exigencia institucional, una herramienta digital o un nuevo proyecto pueden modificar la forma de investigar, intervenir o gestionar. La formación ayuda cuando permite examinar esas decisiones con mejores criterios.
Cuatro líneas de formación
KiñeLínea 1
Buenas prácticas en investigación científica
Para equipos que buscan fortalecer el diseño de sus investigaciones, la deliberación ética, la gestión de datos y la comunicación de resultados. La formación se relaciona con decisiones que deben poder explicarse y documentarse.
EpuLínea 2
Estrategias de intervención socioeducativa
Para profesionales que necesitan relacionar diagnóstico, diseño, implementación y evaluación con las particularidades de escuelas, familias, comunidades y organizaciones.
KülaLínea 3
Tecnologías de información
Para equipos que utilizan inteligencia artificial, trabajan con datos personales, gestionan servicios TI o participan en decisiones de ciberseguridad. El foco está en aprender a actuar con criterio en situaciones de trabajo.
MeliLínea 4
Compras públicas
Para proveedores y equipos institucionales que participan en Mercado Público, interpretan licitaciones y convenios marco, o hacen seguimiento de contratos con el Estado.
Cómo abordamos una necesidad de formación
Partimos de lo que sucede en el trabajo. Nos interesa comprender qué situación motivó la consulta, a quiénes involucra y qué decisiones necesitan revisarse.
Delimitamos lo que vale la pena aprender. Los contenidos deben responder a conocimientos y prácticas identificables. Una pregunta bien definida permite evitar programas que acumulen temas sin relación con el trabajo del equipo.
Buscamos una aplicación reconocible. Según el programa, esa aplicación puede tomar la forma de un ejercicio, una pauta compartida, un caso de análisis o una revisión de procedimientos. La forma de evaluar se acuerda al definir el alcance.
La integridad acompaña cada línea
La integridad profesional, científica y académica atraviesa nuestra forma de entender la formación: el uso de evidencia, la atribución de fuentes, el respeto por las personas y las decisiones responsables sobre información y tecnologías. No constituye una quinta línea; orienta las otras cuatro.
Una conversación puede comenzar con una pregunta
¿Qué práctica de tu equipo te gustaría que funcionara mejor? Cuéntanos el contexto. Podemos revisar juntos si la formación es una respuesta pertinente y qué habría que considerar para diseñarla.